Casa do JOA
A 20 kilómetros de Bragança, se encuentra Parada. Una típica aldea transmontana, cuyo nombre se asocia etimológicamente a las circunstancias históricas y geográficas que siempre han hecho de este lugar un "lugar de parada". Tal vez por eso aquí, en Aldeia da Parada, el tiempo insiste en demorarse: la condición perfecta para que Jorge Ortega Afonso (JOA) volviera a esta tierra, de profundas raíces familiares, para reconstruir con tiempo, rigor y dedicación la Casa que daría vida a sus vinos.
El terroir de Parada, de naturaleza esquistosa y afectado por grandes variaciones térmicas, se encuentra a 700 metros de altitud. Es una tierra única que, antaño, ofrecía una cantidad considerable de estaño y volframio, y, que, ahora, alberga viñas de más de 120 años y más de 20 variedades de uva diferentes. Debido a su antigüedad y a los procesos tradicionales de injerto, es posible encontrar distintas variedades de uva en una misma cepa, lo que convierte el proceso de vinificación en un verdadero ejercicio de alquimia. El resultado final es un producto distintivo con una complejidad peculiar y muy interesante.
Casa do JOA es el epicentro y el corazón del sueño de Jorge Ortega Afonso, que une a un hombre con su tierra. Que combina las tradiciones de antaño con las técnicas enológicas más innovadoras. Que combina su pasión por el vino con el placer de crearlo en su propia bodega, a la que llama Casa, porque aquí se siente como en casa.
Más que una bodega, Casa do JOA es también un merecido homenaje a la gente de Parada: el candor de Doña Carminda, la generosidad de Don Ramiro y la sencillez de Don Jorge. Personas que hacen, de este lugar, su tierra y a las que Casa do JOA quiere dar voz, en el cuerpo de un vino, que lleva la esencia de todo nuestro Amor por lo Alto.
Descubra, de una forma tan singular y cercana, las actividades enoturísticas que Casa do JOA le ofrece.