Palácio dos Condes de Anadia
Los orígenes del Palácio de Anadia, en Mangualde, conocido en la época como Casa dos Paes do Amaral, se remontan a finales del siglo XVI, habiéndose potenciado a partir de 1644, cuando Gaspar Paes do Amaral, Capitán-Mor de Mangualde, estableció en vínculo la capilla que poseía en los términos de la ciudad, situada frente al senado y consagrada a San Bernardo.
En el primer cuarto del siglo XVIII, Simão Paes do Amaral, mandó reconstruir la antigua casa - obras que serían continuadas por su hijo Miguel Pais do Amaral, Noble de la Casa Real, Caballero de la Orden de Cristo, y Señor Donatario de la Villa de Abrunhosa, etc. Estas grandes obras, que convertirían la pequeña casa con capilla en uno de los más importantes Palacios Barrocos de Portugal, fueron realizadas a lo largo de aproximadamente un siglo, siendo solamente concluidas en la época de Simão Paes do Amaral Quifel Barberino (+ 1807).
A principios del siglo XIX, el Palacio de Mangualde era conocido como Casa dos Paes do Amaral, pero, por el matrimonio de Manuel Paes do Amaral de Almeida e Vasconcelos Quifel Barbarino, 10º Señor de la Casa de Mangualde, con su sobrina D. Maria Luiza de Sá Pereira de Menezes de Mello Sottomayor, 3ª Condesa de Anadia, pasó a ser conocido como "Palacio de Anadia".
Por este Palacio han pasado varios personajes históricos, como el Mariscal Massena, Príncipe d'Essling, comandante del ejército francés que, en 1810, invadió Portugal por tercera vez, o el Rey D. Luiz I, que lo visitó en 1882 durante la inauguración del Ferrocarril de Beira Alta y posteriormente el Rey D. Carlos I.
Caracterizado por una llamativa fachada occidental, una fachada sur italianizante y una fachada oriental almenada, por su cantería, azulejos del siglo XVIII y obras de pintores como Pellegrini, Giagenti o Lanzarotto, el Palacio de Anadia es, en Portugal, uno de los ejemplos más importantes de la arquitectura señorial del siglo XVIII. El Palacio cuenta con una finca adyacente con un parque y sus jardines, y un bosque plantado en el siglo XVIII. El conjunto arquitectónico está clasificado como "Bien de Interés Público".